Las rosas rojas de un ramo llaman la atención en cualquier lugar donde se encuentre, llenando de color y de alegría cualquier rincón de un hogar.

La sorpresa me la llevé el otro día, cuando me fijé que en el ramo que tenia junto a la ventana le habían salido unos esquejes, por lo que era el momento para conseguir unos rosales que, visto lo visto, es seguro que darán unas rosas de lo mas vistosas.

Entonces esta mañana me he puesto manos a la obra. No podía dejar pasar la oportunidad de lucir lo que serán unos rosales de primera calidad.

He cogido una maceta y la he cargado bien de sustrato, procediendo posteriormente al empapado del mismo para hacer bien los agujeros donde colocaré los esquejes.
Después he cortado los esquejes con mucho cuidado, procurando hacerlo en forma de pico, para que agarren mejor, introduciendolos posteriormente en los agujeros y lo he presionado bien para que no se caiga al echar de nuevo agua y dejar así el terreno en las condiciones óptimas.

El resultado, está a la vista, unos esquejes plantados con mucho cariño para que en un futuro puede disfrutar la vista, el olfato y el tacto de unas buenas rosas rojas.

No se si lo habré hecho bien, porque soy nuevo en esto de los cultivos, pero bueno, espero que con los comentarios de los lectores y las propias experiencias, vaya aumentado mis conocimientos de jardinería.